Todo empieza en el mismo lugar

Hace tiempo que todos recibimos de nuestros propios amigos cadenas, anuncios de ventas, noticias curiosas o links a otras páginas por correo electrónico. Ya no esperamos encender la televisión o esperar el periódico para enterarnos de lo que pasa. Mejor aún, ahora nosotros elegimos las noticias que queremos leer, de la forma en la que queremos leer y si, de alguna manera, discrepamos con ellas hasta podemos decirlo. Algo ha cambiando drásticamente en los últimos veinte años.